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Mostrando las entradas de agosto, 2018

Lo siento, no lo siento.

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Lo siento, no lo siento. Lo siento, pero no lo siento por ser honesta y tampoco lo siento cuando te digo lo que no quieres escuchar; prefiero sincera crueldad a brillante falsedad. Lo siento, pero no voy a pedir perdón por ser tan “terca” y aferrarme a mis ideales; mucho menos lo haré por no cumplir con los tuyos. Lo siento, pero no voy a disculparme por alzar la voz cada vez que quiero o por no querer maquillar lo que siento; voy a llorar si quiero y a reírme a carcajadas solo porque puedo.   Lo siento, pero no lo siento por las veces en que fui real ni por las veces que te lastimé con la verdad; yo pienso que por ese camino habría menos corazones que arreglar. Lo siento, pero en realidad no. Porque en un mundo de ideales, prefiero los reales y un quizás en lugar de dejar de soñar; Porque si el mundo ya es mundo y no tuve espacio en ello, ¿Por qué el mundo en el mío debe hacerlo? ¿Por qué dejar de creer que soy polvo de estrellas en mi propio universo? ¿Por q...
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Blue heart. Blue sea mantle covered my heart,  The water silenced all my human senses. The  pace flooded every part of my aching soul, There is not pain.   The emotion cut my oxygen but I didn’t feel the absence of air. The sorrow disappeared, It was as if the sea had worked as a cleaner.  It was like magic. As if I had been at the sea at that time. I filled the void and I breathed the breeze, The sun rays were blurred to my eyes as the steps on the sand. I felt the heart of the sea as if it were my own. I almost felt its tears to let me go. I opened my eyes with the breaking wave, Like I was awakening from a mystic dream

Soñando Despierta

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Sueña... Envuelta en las faldas de medusa me sumerjo en el mar de promesas sostenidas en momentos que poco a poco se hacen recuerdos Despierta... Un deseo nacido en el calor de un abrazo bajo el velo de mis párpados deshace el hielo de aquellos ambiciosos sueños  Sueña... Las alas de una mariposa cargada de sentimientos luchan por escapar de la cárcel del miedo lanzando chillidos estridentes que no parecen dar señales de tener un alma oyente Despierta... La sencillez de la situación tiñe de gracia el dolor provocando el naufragio del corazón que con prudencia aguantó aquel añejo presagio después de que aquella última ola en la costa reventó Sueña... Inclinándome sobre la punta de mis pies contemplo la grandeza de ese universo equidistante que nos mantiene a ti y a mi sumergidos en esta cruda lejanía Despierta... El sonido lejano de la batalla inminente retumba en mis oídos empujándome a caminar sin moverme y a reír sin risas...